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© 2019, Vanessa Gomez
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3 Consejos para gesticular de forma asertiva al hablar en público

Los gestos comunican del 60% al 80% del mensaje, por lo que son tan importantes como lo que quieres decir.
Los más notorios son los de tu rostro, por eso en este post te comparto tres consejos para que gesticules de manera asertiva y los gestos de tu rostro te ayuden a potenciar tu mensaje.

Nuestro cuerpo habla por sí solo, cada vez que hacemos un gesto, comunicamos.

De manera inconsciente cuando estamos frente a un escenario y sentimos temor nos escudamos con nuestro cuerpo, es decir empezamos a usarlo aparentemente a nuestro favor para disimular los nervios y lo que hacemos es causar una mala impresión.

¡Toma nota!

Tu cuerpo dice si te interesa escuchar a otra persona o estar en un lugar, porque el lenguaje no verbal refleja nuestras emociones más reales. Por eso los gestos que empleamos en público deben ser completamente GENUINOS, de lo contrario la reacción de tu audiencia podría ser como un día de playa con lluvia o un día sin moto en Cartagena.

Estos son los 3 consejos que debes seguir para gesticular de forma asertiva al hablar en público.

Sonríe

Te hará feliz, ganarás la empatía del público y disfrutarás de tu presentación.

Si sonríes serás ese orador ´mentiroso´del que hablaba Mark Twain, porque podrás ocultar tus nervios y llenarte de seguridad poco a poco. Si sonríes conectarás con tu público y a tu discurso le sobrará valor.

Recuerda que el uso de la boca, las miradas y las expresiones juegan un papel fundamental a la hora de comunicarnos.

Abre tu boca

Muchas personas creen que si no abren mucho la boca al hablar en público se verán y escucharán mejor. No sobreactúes ni exageres tus movimientos, pero tampoco tengas tu boca a medio abrir, parecerás un robot. Abrir tu boca te permitirá proyectar mejor tu voz, mejorar tu vocalización y escucharte con más claridad.

Adopta poses de poder

Adopta las ‘poses de poder’ de las que habla la psicóloga social Amy Cuddy, quien explica que estas poses están relacionadas a movimientos amplios y que ocupan espacios , mientras que las poses de debilidad implican un encogimiento, una especie de protección, como encorvar la espalda o cruzar los brazos.

 

El público observará tu rostro, tus gestos, la dirección de tu mirada.

Usa la cabeza como una herramienta más; si lanzas una idea positiva o correcta asiente con la cabeza, si niegas o rechazas una idea, niega con la cabeza,  si dudas o haces una pregunta retórica, inclina ligeramente tu cabeza hacia uno de tus hombros. Deja que tu cabeza sea tan expresiva como tus rostro.

Emite todas las señales que puedas porque el público quiere adelantarse a lo que cuentas, si quieres que tu público empatice contigo, ayúdale.

Tu cabeza tiene que estar acompañada por tu mirada, atrévete a mirar a tu publico, es una fuente de información esencial para conectar y saber cómo está recibiendo tu publico tu presentación.

Sigue estos tres consejos y empieza a #Comunicarconpasión

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